Su línea de investigación “Percepción y respuesta celular al microambiente” es transversal a los modelos biológicos, y se desarrolla en torno a una pregunta central:
¿cómo detectan las células señales específicas de su entorno y traducen esa información en decisiones determinantes para su destino, como proliferar, diferenciarse, sobrevivir o reparar un tejido?
Investigó cómo las células neurales responden a señales intrínsecas durante el desarrollo, estudiando la familia de proteínas MARCKS en la morfogénesis y migración celular (J. Exp. Zool., 2017). Estudió cómo las células tumorales humanas perciben las señales de su entorno y proliferan en respuesta. Demostró que señales del microambiente, mediadas por la proteína S100-A9 en exosomas (Blood, 2017), o la regulación por microARNs como el miR-22 (Leukemia, 2015), activan vías de supervivencia y proliferación (como PI3K/AKT y NF-κB) en las células tumorales. También exploró el rol de la lipoproteína lipasa (LPL) como marcador de progresión tumoral (British J. Haematol, 2018).
Utilizando la mosca de la fruta estudió diferentes tipos celulares (neuronas y células gliales) tienen respuestas transcriptómicas específicas y compartimentalizadas a la hipoxia (bajo oxígeno) durante el desarrollo (Biology Open, 2020). Planteó una hipótesis mecanística, en que las guanilil ciclasas atípicas, productoras de GMPc, podrían mediar estas respuestas. Desarrolló un transgénico que expresa un sensor de GMPc (microPublication Biology, 2023), y realizó la validación funcional. La manipulación de estas enzimas altera el tamaño cerebral (microPublication Biology, 2024a), y es específica de neuroblastos y células madre ganglionares (Gyc89Db no aumenta el tamaño del neuroepitelio; microPublication Biology, 2024b).
Estudió el mutante Ptr23c y su rol en diferenciación de hemocitos y en supervivencia/movimiento (Arch. Ins. Bioch. Phys., 2025). Aunque enfocados en sistema inmune y comportamiento, exploran cómo una vía de señalización (relacionada con Hedgehog) puede tener efectos pleiotrópicos en distintos tejidos, un concepto análogo al de las GCs con funciones contextuales.
Actualmente investiga la señalización en la médula espinal. Por un lado (bioRxiv, 2026a) identificó canales PKD2L1 como los sensores de pH exclusivo de las neuronas que contactan con el líquido cefalorraquídeo, mostrando cómo estas neuronas especializadas monitorean la composición química (pH) de su microambiente inmediato. Por otro lado estudia cómo las células progenitoras latentes en la médula espinal lesionada son movilizadas para contribuir a la reparación. Recientemente (bioRxiv, 2026b) ha mostrado que las conexinas son esenciales para este proceso. Las conexinas son fundamentales para que las células perciban a sus vecinas y al microambiente de la lesión, coordinando la respuesta reparadora.
Su línea de trabajo "Microambiente social y político de la ciencia" también refleja una preocupación por el ecosistema científico, publicando sobre ciencia abierta en Uruguay (Informatio, 2022), defendiendo la financiación de la investigación (Nature, 2020), y abogando por el multilingüismo en las publicaciones (Nature, 2018) refleja una conciencia del entorno social y político en el que se desarrolla la ciencia.
Área de trabajo
La investigación del Dr. Prieto integra neurobiología celular y de desarrollo. Su interés es entender cómo las células, especialmente las neuronas y sus progenitores, perciben y responden a su microambiente local. Esto incluye respuestas a señales físicas (comunicación celular, mecanosensación), señales químicas (oxigeno, pH), y vías intracelulares (señalización por GMP cíclico). Su trabajo abarca modelos vertebrados (médula espinal de ratones, desarrollo de pez cebra), genética de Drosophila y biosensores para lograr comprender mecanismos conservados de plasticidad celular, supervivencia y reparación.
Datos personales
ORCID:0000-0001-8356-1708 SCOPUS: 56076343200 CVUy:ver Institución: Instituto de Investigaciones Biológicas Clemente Estable